Cómo llegue al mundo de la Neuropsicología

En este post quiero comentar cómo llegue al mundo de la Neuropsicología y cómo me fui formando poco a poco para conocer más de esta rama de la neurociencia. Además intentare dar a conocer sobre la neuropsicología y el que hacer del neuropsicólogo.

Desde que estaba en mi pregrado de Psicología siempre me había llamado la atención la parte biológica de cómo el funcionamiento de las neuronas se terminaba traduciendo en una conducta. Por cosas de la vida fui contratada como líder de una IPS para niños con necesidades especiales, me realizaron una invitación a un congreso internacional de trastorno generalizado del desarrollo, en donde pude identificar mi rol dentro de este campo. En ese entonces mi niña menor de 2 años presentaba algunos comportamientos inusuales, los cuales me ratificaron durante este encuentro que algo estaba pasando con ella y que necesitaba de mi ayuda y del apoyo de eminentes especialistas en Neuropediatría. Quien me confronta con la realidad e inicio un arduo camino con mi hija. Quien requirió de un trabajo terapéutico importante para mejorar su conducta ansiosa. Sin embargo en la medida que iba creciendo y el nivel de complejidad en el colegio era mayor sus problemas se agudizaban generando en mí una frustración inmensa. Esto me lleva a tomar la decisión de hacerme cargo del asunto y buscar la manera de solucionar estas dificultades, pues en la ciudad donde residíamos no estaban a la mano, por lo cual inicio la búsqueda de la especialización en neuropsicología Infantil ofrecida por la Pontificia Universidad Javeriana, me inscribo en ella sin contar con los recursos pero con la convicción que Dios me tenía para grandes cosas y que muchas familias con dificultades como las mías iban a beneficiarse de esta decisión.

Presente entrevista, pruebas y de más, siendo aceptada y con la plena seguridad de que mi propósito se cumpliría, me matricule. Dios puso ángeles durante este tiempo para que nada me faltara. Así fue como en el segundo semestres de una manera muy objetiva elegí a mi hija como paciente de práctica sin omitir ningún detalle, pude comprobar de manera sorprendente que en realidad la rehabilitación neuropsicológica es prodigiosa, mi hija logro mejorar sus dificultades emocionales identificadas durante la evaluación las cuales afectaban sus procesos de atención y concentración, una vez culminado el proceso, su rendimiento académico y su desempeño en la vida cotidiana alcanza unos niveles inesperados, comprobando que era una realidad y que mi apoyo sería fundamental para muchas personas.

Ante este tipo de casos tan llamativos a uno se le quedan las ganas de saber que está pasando en el cerebro de cada persona y como mediante la evaluación y rehabilitación neuropsicológica se fortalecen los procesos psicológicos debilitados permitiendo mejorar sus dificultades y la calidad de vida de su entorno familiar, escolar y social

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